Fascitis plantar
Ese dolor punzante en el talón al poner el pie en el suelo por la mañana. Es la indicación con más respaldo científico del tratamiento y donde los resultados suelen ser más claros, sobre todo en casos de meses de evolución.
Las ondas de choque son la opción cuando un tendón lleva meses doliendo y no responde a nada. Una onda acústica de alta energía reactiva un proceso de reparación que se había quedado parado.
Cuando una tendinopatía se cronifica, el tejido deja de comportarse como una lesión reciente: el organismo ha dado el proceso por cerrado y el tendón se queda desorganizado y doloroso, sin reparar. La onda acústica genera un microestímulo controlado que vuelve a poner en marcha ese proceso.
Es un tratamiento de segunda línea, y así lo planteamos en Reus: primero terapia manual y ejercicio bien pautado. Si tras semanas de trabajo el tendón sigue igual, entonces las ondas de choque aportan algo que las manos no consiguen.
Ese dolor punzante en el talón al poner el pie en el suelo por la mañana. Es la indicación con más respaldo científico del tratamiento y donde los resultados suelen ser más claros, sobre todo en casos de meses de evolución.
El codo de tenista y el de golfista. Tendones que duelen al agarrar, girar el antebrazo o cargar peso. Cuando llevan tiempo y el reposo no ha servido, responden bien a la combinación de ondas y ejercicio excéntrico.
Depósitos de calcio dentro del tendón que provocan dolor intenso. La onda ayuda a fragmentarlos para que el organismo pueda reabsorberlos. Es el tratamiento conservador de elección en estos casos.
Las dos lesiones clásicas del corredor y del deportista de salto. Se combinan siempre con carga progresiva: la onda prepara el tejido, el ejercicio lo reorganiza.
Aunque el espolón en sí no suele ser la causa del dolor, el cuadro que lo acompaña responde bien al tratamiento junto al trabajo sobre la fascia y la musculatura del pie.
Dolor en la cara lateral de la cadera que molesta al andar y al tumbarse de ese lado. Tendinopatía glútea en la mayoría de los casos, y una indicación cada vez más frecuente.
Si tu lesión es reciente, hay tratamientos más adecuados y menos molestos. Las ondas ganan sentido cuando lo anterior no ha funcionado.
La onda estimula el tejido, pero quien lo reorganiza es la carga progresiva. Aplicarlas solas, sin trabajo activo, desaprovecha la mitad del tratamiento.
La intensidad se regula durante la sesión. Debe ser molesto pero soportable: forzar más allá no mejora el resultado.
Normalmente entre tres y cinco, separadas por una semana. Si tras ese ciclo no hay cambio, replanteamos en lugar de insistir.
Es un tratamiento externo. No perfora la piel ni requiere anestesia ni reposo posterior.
Antes de aplicar buscamos el punto exacto de dolor mediante palpación. Tratar unos centímetros al lado reduce mucho la eficacia.
Se confirma que se trata de una tendinopatía crónica y que no hay contraindicaciones para el tratamiento.
Se palpa la zona hasta identificar exactamente dónde duele. Ese punto guía toda la aplicación.
Entre cinco y diez minutos con gel conductor. Es molesto durante la sesión, pero la molestia desaparece al terminar.
Terapia manual sobre la zona y pauta de ejercicio específico, que es la parte que consolida el resultado.
El tejido necesita ese tiempo para responder. Aplicar más seguido no acelera nada.
Tras el ciclo se compara el dolor y la función con la valoración inicial y se decide si continuar.
Las ondas de choque no se venden por unidades sueltas porque su efecto es acumulativo: el ciclo habitual es de tres a cinco sesiones separadas una semana. Si al terminarlo no hay mejoría objetiva, lo razonable es replantear el diagnóstico en lugar de encadenar más sesiones y seguir facturando.
| Situación | Nivel orientativo |
|---|---|
| Ciclo corto de tres sesiones | Moderado |
| Ciclo completo de cinco sesiones | Moderado-alto |
| Tendinopatía calcificante | Moderado-alto |
| Ciclo combinado con readaptación deportiva | Alto |
No todas las pólizas incluyen ondas de choque. Comprobamos tu cobertura antes de plantear el ciclo. Consúltanos tu cobertura.
Son molestas durante la aplicación, que dura entre cinco y diez minutos. La sensación es de golpeteo intenso sobre la zona dolorida. La intensidad se ajusta a lo que toleres y la molestia desaparece al terminar la sesión.
En qué tratan y cómo. Las ondas de choque actúan sobre tendón y fascia en problemas crónicos, sin perforar la piel. La punción seca trabaja sobre el músculo contracturado con una aguja. Son tratamientos distintos para problemas distintos.
Habitualmente entre tres y cinco, separadas una semana entre sí. Si tras el ciclo completo no hay mejoría objetiva, lo razonable es replantear el diagnóstico, no encadenar más sesiones.
Conviene evitar la actividad intensa sobre la zona durante las siguientes cuarenta y ocho horas. Los ejercicios pautados sí se mantienen: forman parte del tratamiento.
Sí, es frecuente notar la zona más sensible durante uno o dos días. Forma parte de la respuesta esperada del tejido y no indica que algo haya ido mal.
Sí. No se aplican durante el embarazo, sobre zonas con trombosis, infecciones activas, tumores, ni en pacientes con trastornos de la coagulación o en tratamiento anticoagulante. Se comprueba antes de empezar.
Puedes ver Fisioterapia Reus – Recupera't o consultarnos directamente qué tratamiento encaja con tu caso.
Cuéntanos qué tendón te duele, cuánto tiempo llevas y qué has probado ya. Te diremos si es el momento de aplicarlas. Estamos en Carrer Ample 62, en Reus.
Escríbenos y valoramos tu caso de ondas de choque. Te respondemos en el mismo día laborable, o llámanos si lo prefieres.
Lunes a viernes: 9:00 - 13:00 y 16:00 - 20:00
Sábados y domingos cerrado
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